En un tratamiento biológico de aguas residuales, las bacterias que comúnmente se desarrollan en el sistema de una “Planta de Tratamiento de Aguas Residuales” (PTAR) son las que llegan y se generan de la misma agua residual a tratar, con el viento, con la descomposición de la materia orgánica, etc. El problema, es que no necesariamente son las idóneas para el tratamiento y degradación de los contaminantes específicos y aparte, no llegan a crecer en proporciones adecuadas para mantener una mezcla de microorganismos que logren biodegradar los contaminantes eficientemente.
Una “Bioaumentación”, en términos generales, consiste en la aplicación continua de concentrados con microorganismos que son capaces de asegurar la implementación de una gama selectiva, específica y necesaria de microorganismos para el tipo de contaminantes a biodegradar. Cabe mencionar que el solo hecho de tener muchos microorganismos en los lodos activados, No asegura la existencia de cantidades y/o concentraciones de poblaciones que son necesarios e indispensables para un tratamiento eficiente.
Por lo tanto, para que la biota no se vaya degenerando perdiendo su eficiencia, es importante aplicar en forma continua los concentrados (cocteles) de microorganismos, con lo cual se estará regenerando la biomasa continuamente para que siempre exista suficientes microorganismos específicos para la biodegradación de los contaminantes, reduciendo situaciones de inestabilidad, generación de malos olores, generación de espuma, aumento de lodos, etc., siendo síntomas de la baja calidad de la biomasa disponible.